Casualidades del destino hace que coincidan ambos en el dÃa de su muerte. Sus almas las recibe San Pedro a las puertas del cielo y pasa lo siguiente:
-¿Cómo te llamas?- dice San Pedro.
-Soy Carmelo Cotón.
-¿El sacerdote?
-No, no, son Carmelo el taxista.
San Pedro consulta su PDA y le dice:
-De acuerdo, ¡correcto! Te has ganado el acceso al ParaÃso. Y además, te corresponde esta túnica de seda con hilos de oro y esta vara de oro con incrustaciones de rubÃes. Anda, pasa y disfruta. Te lo has ganado.
-Dios es justo. MuchÃsimas gracias- contestó el taxista.
Al cabo de unos minutos, entra el otro Carmelo.
-¿Tu nombre, hermano?
-Carmelo Cotón.
-¿El sacerdote?
-Efectivamente.
-Muy bien, muy bien hijo mÃo. Te has ganado el ParaÃso. Te doy esta bata de plástico y esta vara de madera.
El sacerdote extrañado le comenta:
- Esto debe ser un error, no puede ser, …¿verdad?. No es que sea una persona presuntuosa ni mucho menos pero … ¡soy Carmelo, el cura!
- Lo sé, lo sé, hijo. Por ese motivo se te ha concedido el acceso al ParaÃso y además te corresponde la bata de …
- ¿Queeé?. ¡Esto es un error! He visto como le habéis entregado al otro una bata mejor. Le conozco, es Carmelo, el taxista. ¡ConducÃa fatal! Temerario, peligroso, se subÃa por las acercas, chocaba siempre, no respetaba las señales, atropelló incluso a gente, … ¡fatal! Mientras yo daba mi misa diaria, preducando a mis feligreses … durante 50 años. ¿Cómo puede ser que a él le toque una túnica de hilo y a mi una bata y encima … de plástico?
- Te entiendo pero lo sentimos muchÃsimo. Es lo que hay. -dijo San Pedro-. Lo que ocurre es que los tiempos cambian, la globalización, la nuevas tendencias del management, las nuevas formas de organización y gestión de nuestro negocio nos han obligado a cambiar ciertos criterios de evaluación, a incorporar nuevos valores corporativos, la dirección por objetivos, …
Carmelo, el cura no le entendÃa, mientras San Pedro cual consultor proseguÃa:
-Mira, es facil de explicar y entender. Lo que pasa es durante tus 50 años de vida laboral, cada vez que predicabas, la gente se dormÃa; pero cada vez que tu otro compadre llevaba a gente en el taxi, la gente rezaba y se acordaba de Dios. Entonces, ¿quién vendÃa más nuestros servicios?
-Ahora, hijo mÃo, lo que nos interesa son los resultados.



Saludos!!
He recibido satisfactoriamente su mensaje!
Con mucho gusto responderé a su petición enviando lo que ustéd necesita, pero me temo que será un poco más tarde.
El código le llegará por medio de su correo electronico, y todo lo necesario para que funcione sin ningun problema.
Le agradesco su tiempo tomado para escribir, tenga por seguro que le ayudaré a la brevedad posible.
DereK Di Stefano. Editor “Ich Will Leben”
Ja, ja. Buen post, lo utilizaré con tu permiso. Enhorabuena por la blog, no la conocÃa. Desde hoy tendrás un nuevo lector
Estoy próximo a presentar una evaluación sobre el tema por lo que solicÃto orientación sobre “Orientación a Resultados.