¿Empresa 2.0?

11 06 2007

“Enterprise 2.0 is the term for the technologies and business practices that liberate the workforce from the constraints of legacy communication and productivity tools like email.

It provides business managers with access to the right information at the right time through a web of inter-connected applications, services and devices.

Enterprise 2.0 makes accessible the collective intelligence of many, translating to a huge competitive advantage in the form of increased innovation, productivity and agility.” (fuente enterprise 2.0)

¿Estamos de acuerdo? Existe en la actualidad en nuestras empresas esta actitud de “colectivizar” la información de gestión, del conocimiento de las personas y de la colaboración.

¿Acaso utilizamos la información de gestión sólo para nuestro uso y disfrute sin tener en cuenta al de al lado, a nuestro colega, nuestro proveedor, nuestro cliente?

Creo que en un futuro no muy lejano esta práctica llamada “2.0″ va a formar parte de la ventaja competitiva de las empresas. Esa actitud por compartir, ceder, ofrecer, colaborar con la información nos hará diferentes y por ende atractivos y productivos. Personalmente apuesto por esa actitud.

Se gana seguro.





Promoción interna y oportunidades de desarrollo

3 06 2007

He leído dos entradas en el blog de mi colega Tono, La Guarida del Malo, que me han abierto el apetito de blog para poner algunas de mis reflexiones acerca de la promoción interna y el desarrollo profesional en la empresa.

El primer post , la sucesión dentro o fuera, de Hurricane, nos destaca (y le doy la razón) la importancia de planificar la sucesión y de tener una cantera.

En nuestra empresa siempre estamos haciendo el ejercicio de búsqueda de personas con potencial (huimos del término talento) y buscamos a través de un PDCA aquellas acciones de desarrollo adecuadas al desarrollo profesional de las personas y al aseguramiento de la continuidad de personas excelentes en las posiciones clave; en definitiva nuestra sucesión.

En cuanto al segundo post, importancia promoción interna, de Juan Martínez, también me sumo en líneas generales a que la empresa ya desde la dirección general y direcciones funcionales fomenten no sólo la promoción sino los movimientos internos, la rotación, el enriquecimiento de puestos, las estancias en otras áreas o departamentos, la participación en proyectos transversales, … en definitiva en cualquier acción que signifique formación, desarrollo profesional en la empresa.

Estas acciones tiene triple repercusión aunque no todo el mundo (muchos directivos) no lo aprecien y sólo vean que les roban “recursos”.

Es importante que desde los departamentos de Personal (prefiero este término que el de recursos humanos) se potencien acciones de desarrollo pero dentro de un marco, de una guía.

Esta guía -a mi modo de entender- son los centros de desarrollo. Verdaderas herramientas potentes de diagnóstico, evaluación, formación y desarrollo profesional que van dirigidas por un lado, a la creación de empleabilidad en la persona, por otro, a la adecuación de las personas a su entorno (puesto de trabajo, posición, …)

Y, por último, proporcionan soporte (ayuda) al directivo para que éste sepa detectar y desarrollar en sus empleados su propia carrera profesional. Quién mejor que ellos, los directivos, los que nos pueden ayudar a los departamentos de Personal a que busquen los medios para enriquecer los puestos de trabajo, crear nuevas necesidades, …





La moda del coaching

16 04 2007

Aceptémoslo. El coaching está de moda (se entiende que moda es un concepto estadístico) Se podría aceptar que por coaching se entiende lo siguiente:

Coaching forms an important intervention designed to assess and improve performance of an individual or a team. It is very important to improve the skills of the person which can be achieved through proper training by which he can achieve organizational goals and also enhance his knowledge and skills

Es decir, se tienen en cuenta las habilidades sociales. Cobran importancia entonces conceptos tales como comunicación, asertividad, empatía, conflicto y bloqueo, liderazgo, visión, logro, confianza, autonomía, …

Muchas de estas palabras las podría leer un Sr. de RR.HH (o peor aún, un consultor, … es broma) y les diría que son las competencias clave para dirigir personas pero, al fin y al cabo, son cualidades (competencias, habilidades, destrezas, …) que nos permiten conseguir resultados a través de la interacción con otras personas. (Y no sólo los directivos lo consiguen así); por ejemplo, las personas que trabajan en equipo o en grupo (y quién no lo hace hoy en día)

En definitiva, que todos necesitamos ejercitarlas para conseguir resultados (léase en algunos casos éxito) ergo todos necesitamos tener un coacher a nuestro lado(o un mentor, un tutor, un padrino, un padre, un profesor, ¿un sacerdote?, ¿un amigo?, …) De ahí que la moda del coaching se haya extendido a todas las capas de la sociedad. Todo el mundo quiere tener un coacher.

Pero, me pregunto; ¿realmente es necesario tener un “entrenador”? ¿Es realmente efectivo? (Claro, por supuesto, ¡como no! me dirán los que se dedican a ello profesionalmente) No lo tengo tan claro, si se me permite disentir.

¿Porqué ha irrumpido con tanta fuerza el coaching en nuestra sociedad? ¿Somos acaso tan inseguros que necesitamos -ya en la edad adulta- una persona que nos guíe, oriente, refuerce, anime, asesore, forme, despierte? ¿Estamos ante simplemente una moda más?

En el ámbito de los recursos humanos estamos sufriendo últimamente el acoso de las modas: alto potencial, talento, gestión por procesos, gestión por competencias, inteligencia emocional, gestión del conocimiento, performance partnership, …
No digo que el coaching no sea útil en determinadas circunstancias o que un proceso de coaching (digámosle de acompañamiento) implique un beneficio y una utilidad tanto a la persona como a la empresa (a demostrar igual que la formación) pero me temo que hay tantos servicios de coaching que …

Otro asunto de debate es la cualificación del presunto coacher. últimamente se apunta todo el mundo a ser coach.

Muestra de la película Coach Carter





Performance Partnership

22 01 2007

Performance Partnership. Así se llamaba el programa de desarrollo corporativo en el que trabajé casi tres años; 2004-2006. Un gran programa con un gran equipo de trabajo multidisciplinar y multicultural orientado a conseguir hacer cambiar toda una corporación del sector auxiliar de la automoción hacia una cultura de servicio y orientación al cliente.

¿Sus resultados? Me temo que como gran cambio, los veremos en los próximos dos ó tres años. 18.000 personas no cambian porque sí o porque la dirección así lo manifestara únicamente

Todo tiene su origen. Los resultados de la encuesta mundial de la satisfacción del cliente. El cliente nos veia (en general, y teniendo siempre en cuenta las diferencias entre paises, fábricas donde se servía el producto, tipo de productos, …) que destacabamos en dos aspectos para ellos fundamentalesel coste (la rey de la automoción)la fiabilidad (la reina)

Buenas noticias pero … (siempre hay un pero) había que destacar que en algunas áreas en las que nos creíamos que saldrían supuestamente fuertes no lo fueron tanto. Destaco sólo la innovación. Sorprendió pero hay que entender que el cliente siempre quiere más y más. No hay problema, hay que seguir la máxima de la búsqueda de su satisfacción.

Pero la sorpresa saltó cuando se nos dijo que estábamos (vuelvo a decir que en términos generales) relativamente lejos en cuanto a conocer y comprender sus necesidades (las de los clientes) y de ofrecer soluciones (posiblemente de menor complejidad técnica pero adaptables a sus requerimientos) menos técnicas posiblemente pero mucho más rápidas.

En definitiva, se nos achacaba que eramos lentos en la respuesta, demasiado técnicos en esa misma respuesta y que no siempre teníamos una idea precisa de sus necesidades. Menudo toque de atención. Ése fue el detonante. El motivo por el cual cambiar. Garantizar nuestra presencia en el mercado y no solamente con productos innovadores, fiables, relativamente caros/baratos sino con una clara vocación de servicio.

El presidente ejecutivo, los miembros del comité de dirección central y los de las diferentes filiales, la función de Recursos Humanos, en fin, las fuerzas vivas se movilizaron.

La consigna era clara. “Señores, hay que ponerse las pilas y tenemos que demostrar a nuestros señores clientes que somos rápidos (a la par que fiables), que somos adpatables (productos altamente competitivos, eso no nos lo quitan) y, sobretodo, que les entendemos y les ofrecemos … servicios que no productos.

Queremos ser los primeros sin tampoco perder nuestra esencia. (Hay que entender este punto ya que faltaba un año para que la empresa cumpliera sus primeros 100)

Esa fue la clave. Soreprendente. Cambiar una cultura de empresa industrial muy orientada al proceso industrial, hacia una cultura que se abriera a nuevos valores. No es sólo producir, producir con altos estándares de calidad, con unos margenes relativamente escasos y además ofrecer servicio al cliente.

Toda una aventura. Del producir y suministrar al ofrecer soluciones y servicios. Menudo cambio. Había que explicarlo. Y ese fue el comienzo de un relativo éxito.

Se pensó que para conseguir que el cliente percibiera un cambio significativo debíamos revisar toda nuestra cadena de cliente-proveedor interno. No sólo dentro de cada filial/empresa sino entre las diferentes filiales y las relaciones de “suministro” entre las filiales y la casa matriz.

Dos ideas: La importancia del proceso de trabajo. Era y es un elemento cultural robusto en la empresa, en las diferentes filiales por lo que se decidió no tocarlo sino que incluirle otra visión. Preocuparnos no sólo por los elementos del procesos (las diferentes entradas y salidas de las actividades) sino por lo que los enlaza y engarza. Las relaciones, La colaboración entre cada una de las diferentes áreas, funciones, departamentos,… que intervienen en los procesos clave.

Se revidaron y se están revisando los procesos claves. En primer lugar, aquellos que el cliente percibe el valor de nuestra empresa. A continuación aquellos que desde la perspectiva interna (cliente interno) nos ofrecían valor.

En segundo lugar, donde se producían cortocircuitos en las relaciones. Tema peliagudo. Donde no existía una satisfacción interna por la no colaboración. Y ¿por qué? Acaso las partes implicadas conocía verdaderamente todo el proceso.

Por cierto, ¿estaba bien definido? ¿Fomentaba el mismo proceso actitudes de no colaboración? ¿Qué significaba colaborar en la empresa? Acaso con eso iba a ganar más yo/mi departamento/mi empresa? Muchas preguntas, muchos temores.

En fin, dos años intentando limar asperezas, revisar el proceso de trabajo no sólo desde el aspecto técnico tecnológico sino desde el punto de vista de la comunicación. Explicar el proceso entero aunque no participes de él desde el principio hasta el fin. Siéntete parte responsable de la cadena de valor de las actividades que al final repercute al cliente. Establece poco a poco la cultura de servir a tu cliente.

Toda una actividad que, poco a poco (como quien se prepara una tila) va empapando a todas las personas.

Un nuevo valor, la cooperación/colaboración se ha hecho hueco en nuestra cultura. Un empleado es un Perfomance Partner.





Make a Team!

27 09 2006

Make a Team! Construye un equipo!

¿Cómo se consigue?, ¿Cuáles son las claves para hacerlo? y por supuesto que el equipo funcione.

Está claro que un equipo, a diferencia de un grupo de personas, es más que la suma de voluntades. Es una multiplicación de esfuerzos.

Hay un elemento que hace, si me permitís el símil matemático-futbolístico, la conversión de la suma de individuos (1+4+3+3=11) a la multiplicación de esos esfuerzos; es decir (1*4*3*3=36). ¿Cuál es ese elemento tan “potente”?

Por supuesto, el liderazgo. Aunque no todo liderazgo está bien orientado a la creación de equipos. Recordemos que hay líderes y líderes.

A mi entender hay que conseguir que los miembros del equipo se conozcan entre ellos. Cónocete a ti mismo, primero y después conoce a los otros. Cómo son, que necesitan, que les interesa, cuáles son sus intereses (oportunidades) , en qué sobresalen (fortalezas), en que no destacan (debilidades), …

Busquemos siempre un vínculo emocional ya que son la base de las relaciones interpersonales.

Además, necesitamos también saber utilizar a los elementos (miembros del equipo) y eso tiene que ser comunicado. Las relgas del equipo, las rotaciones -por ejemplo- en un equipo de fútbol.

Y finalmente, dadles autonomía en su gestión. Que tenga amplitud de miras, que puedan hacer y deshacer; es decir, confia

En resumen para construir y después dirigir equipos de trabajo se necesitan los siguientes “condimentos”

  • Autoconocimiento
  • Conocimiento de tu “gente” (sus peculiaridades,fortalezas, debilidades, …)
  • Autonomia (empowerment, déjales hacer cosas)
  • Confianza
  • Reglas de comportamiento interno (como equipo que es aceptable y que no)

Parece fácil pero es complejo, ¿verdad?





La motivación y la carrera profesional

26 09 2006




La calidad de la colaboración La necesaria y requ…

20 10 2005

La calidad de la colaboración

La necesaria y requerida colaboración entre los diferentes departamentos de una empresA (por pequeña que sea ésta) plantea las siguientes cuestiones:

  • ¿Queremos colaborar?
  • ¿Sabemos colaborar?
  • ¿Podemos colaborar?

Tres cuestiones sencillas a las que siempre nos debemos responder.

¿Porqué se tiene que colaborar?, ¿cual es el motivo?, ¿qué beneficio obtenemos?